El incidente conocido como Equinoccio de Otoño de 1983, estuvo a minutos de llevar al mundo a una confrontación nuclear debido a una falsa alarma en el sistema soviético de detección de misiles norteamericanos.
El coronel Stanislav Petrov recibió la alarma el 29 de septiembre por la noche, repentinamente pareció que 5 misiles norteamericanos volaban hacia la URSS, en un ataque nuclear. Petrov pensó que 5 misiles eran muy pocos, y decidió que la alarma era falsa, como en efecto lo era. A él y a su decisión debemos, con suma probabilidad, estar vivos ahora.
